Usan policías de Veracruz operativo para levantar jóvenes

Veracruz, México; 25 de noviembre de 2016.- El operativo Blindaje en Coatzacoalcos levantó a José Manuel Cruz Pérez sin cometer delito.

El 12 de mayo del 2015 contactaron por última vez a José, un joven de 28 años de ocupación taxista en la zona sur de Veracruz, una franja azotada en el término del sexenio priista por la violencia a plena luz del día.

Manuel Cruz Domínguez, su padre, lo busca todos los días. Viajó cinco horas de Coatzacoalcos a las oficinas de Dirección General de Prevención y Reinserción Social (DGPRS), en Xalapa, para identificar fotografías de reclusos y tener pistas de su hijo.

Lo único que pudo ver fue la puerta de manera cerrada y el personal de la dependencia afuera, exigiendo 8 millones 250 mil pesos correspondiente a prestaciones laborales.

“JUEGAN CON NUESTRO DOLOR”

Manuel Cruz Domínguez, padre del joven desaparecido, acudió con once personas a las oficinas de la Dirección General de Prevención y Reinserción Social (DGPRS) en Xalapa, todos, iban a reconocer imágenes fotográficas, posiblemente de sus hijos.

La orden y permiso fue girada por la Fiscalía General del Estado (FGE), dependencia criticada frecuentemente por familiares de desaparecidos, por entorpecer la búsqueda como lo llevan mujeres en la zona norte del puerto de Veracruz, cavando terrenos para encontrar restos humanos o por enviarlos a otras dependencias tomadas por sus empleados.

“Ya basta de lo mismo, siguen jugando con nuestros sentimientos y nuestro problema. Seguimos en las mismas y están jugando con nosotros”, exclamaba una y otra vez Manuel, desesperado por localizar con vida a su hijo.

La esperanza de verlo como lo vio la noche del domingo sigue latente, trabajando diario en un taxi por las calles de Coatzacoalcos.

“Lo levantó la misma autoridad, no fue gente armada como dicen, Fuerza Civil y Mando Único, en el operativo blindaje”.

Desde que presentó la denuncia en su ciudad, los elementos que deben investigar el paradero de su hijo le comentan, sin indagar ni un día, que lo levantó el crimen organizado.

Manuel molesta, enfada al grado de pedir permiso en su trabajo y buscar por sus medios y con ayuda del Colectivo Madres de Búsqueda en Coatzacoalcos.

En el año y seis meses de averiguación se encontró con el clímax de la ineptitud gubernamental, las dependencias en paro por falta de pago y una fiscalía más incapaz.

El padre del joven taxista no piensa en los gastos que se generan por buscarlo viajando cinco horas, se indigna el doble por la crisis que se creó en un estado gobernado por un prófugo de la justicia vinculado al crimen organizado.

“LO LEVANTÓ LA MISMA AUTORIDAD, NO GENTE ARMADA”

El operativo blindaje de Coatzacoalcos que se llevó a José estaba a cargo del subsecretario de Seguridad Pública, Federico Rivas Valdez, comandante que tuvo que tomar el cargo porque se evidenció a policías teniendo una “fiesta” en las instalaciones del C4 en Cosoleacaque.

Un mes después de tomar el cargo, la Secretaría de Seguridad Pública informó que se recuperaron 226 autos con reporte de robo y se detuvieron a 364 personas por incurrir en delitos del fuero común y federal.

La dependencia exhibió que las detenciones fueron por faltas administrativas, alteraciones del orden público, robo, asalto, delitos contra la salud, delincuencia organizada y posesión de armas de fuego exclusivo de las fuerzas armadas.

Manuel no recibió ni una llamada de su hijo, ni notificación de ser detenido por posiblemente incurrir en algún delito, sólo sabe que la Fuerza Civil y la Secretaría de Seguridad Pública que participaron en el Operativo Blindaje, se lo llevaron, no lo han regresado y no investigan su paradero.

0 comentarios:

Publicar un comentario en la entrada