Así destruye el Ejército un sembradío de amapola

Juchitlán del Progreso, Guerrero.- La temperatura no sobrepasa los seis grados a dos mil 400 metros de altura en el Filo Mayor de la sierra de Guerrero, en el municipio de Ajuchitlán del Progreso.

La lluvia y la bruma mojan las laderas del bosque donde elementos del Ejército Mexicano han llegado con la misión del día: erradicar la flor de amapola que viste los costados de la montaña.

MILENIO acudió a esta apartada comunidad en compañía de solados de la 27 Zona Militar para ver las condiciones en que desarrollan su trabajo los efectivos desplegados en Tierra Caliente de Guerrero.

El sembradío que será destruido es de aproximadamente 12 mil metros cuadrados, y se llega luego de diez horas de atravesar la sierra de Tecpan de Galeana. Muy cerca del sembradío, está la comunidad de Fresnos de Puerto Rico, región donde más de la mitad de la población vive por debajo de la línea de pobreza, según el Coneval.

Un sembradío de esta extensión –el equivalente a dos campos de futbol– es una cosa rara, explica el General de Brigada, Adelfo Castillo López, al encabezar la erradicación del plantío. Ante el asedio de las fuerzas federales es más fácil y seguro para los sembradores plantar pequeñas extensiones. En lugar de un gran plantío se siembran siete esparcidos en la sierra, y alguno dará frutos.

Según el jefe militar, la ganancia para el sembrado varía dependiendo del área, pero la ganancia puede ser 15 a 20 mil pesos por kilo de goma.

Cercado con alambres de púas, entre troncos y árboles derribados, con huecos y algunos quemados se realizó el cultivo. Entre los huecos de los árboles está el fertilizante, implementos para la siembra y otros insumos usados en el cultivo de la goma de opio.

"Cuando encontramos plantíos con cerca sabemos que se trata de sembradíos base, es decir que los ciclos de cultivo se presentan todo el año, por el tipo de amapola que vamos encontrado. Aquí están sus tres etapas, como se podrán dar cuenta algunas vulvas ya fueron rayadas y se les extrajo la resina. Otras apenas van creciendo y como podrán ver ya muchas han florecido", explica uno de los militares que a golpe de vara va destruyendo, junto con 35 soldados, el plantío.

De colores vibrantes, la flor de amapola vive poco, sólo dura dos o tres meses, son plantas pequeñas y rápidas al germinar bajo condiciones de humedad y sol como las que hay a esta altura sobre el nivel del mar.

La siembra de la amapola en la sierra de Guerrero se ha diversificado, ahora las plantaciones son escalonadas con plantas de distintas edades para favorecer la cosecha de la goma de opio.

En un sólo cultivo se presentan al menos tres fases en la siembra de la semilla para la flor de amapola, lo que permite realizar al menos tres cosechas para el rayado de la vulva y obtener la resina.

"Pues existen estilos, a veces siembran plantas escalonadas en diferentes etapas de crecimiento para tener facilidad en la producción, ir sacando la producción de goma por etapas, por fases", explica Castillo López.

Cuando los militares avistan un sembradío desde un helicóptero, soldados a pié, como a los que acompaña Milenio, se internan en la montaña para destruirlo.

Así lo hacen los soldados. 

Tienen que convivir periodos de un mes con sus compañeros,en medio de una rígida disciplina, medidas de seguridad y ajustándose a lo que dicta el manual del uso de la fuerza. Así cada día es diferente para los efectivos desplegados en la sierra guerrerense.

La erradicación de estas plantas evita que la goma rayada se convierta en otro tipo de droga y pueda ser distribuido entre la juventud, entre los propios hijos de los militares.

"En los últimos tiempos el hecho de erradicar plantíos de mariguana o de amapola generalmente ya no encontramos gente en los plantíos y eso evita las confrontaciones o enfrentamientos", refiere el mando militar.

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