Rebasan a la PEP ejecuciones “salvajes” en Baja California

“La autoridad no se ha comprometido con la seguridad de las delegaciones (del sur), es así como se han ido distanciando y cayendo en la rutina del olvido”, opina la Iniciativa Privada 

En la última visita del gobernador Francisco Vega de Lamadrid a la delegación de San Quintín, el 27 de septiembre, un hombre fue ejecutado a balazos en la colonia La Cali, a tan solo cuatro kilómetros de la sede del evento oficial.

 “Desafortunadamente tenemos un problema que tiene que ver con el abuso de las drogas, hay mucha relación con los asuntos que están pasando aquí”, justificó el mandatario. Mientras declaraba sobre los trabajos a través de los grupos de coordinación, que solo hay 286 oficiales estatales en la entidad y que el Municipio tiene que reformar sus cuerpos policiacos, la violencia se vivía en tiempo real. 

Un reportero del portal local Dejando Huella recibió un desaire del gobernador cuando éste le advirtió sobre el atentado que estaba ocurriendo en ese momento y la poca presencia de la Policía Estatal Preventiva (PEP). “Deben estar ahí ya la Policía Municipal porque es la Preventiva, y todos los policías que se encargan de esto y espero que pronto, como muchos otros temas se han resuelto, se resueltan (sic)”, respondió Vega con torpeza, evadiendo las cámaras. 

 A punto de desbordarse la violencia 

El Estado tiene que tomar el control de la seguridad en San Quintín ante un problema de narcotráfico que está a punto de “desbordarse”, calificó sobre la situación el dirigente de la Confederación Patronal de la República Mexicana (COPARMEX) en Baja California, Armando León Ptacnik. 

“La autoridad no se ha comprometido con la seguridad de las delegaciones (del sur), es así como se han ido distanciando y cayendo en la rutina del olvido”, manifestó el empresario que ha encabezado temas de seguridad dentro del organismo. Los hechos violentos registrados en los poblados de San Quintín, El Rosario, Vicente Guerrero, Camalú y Punta Colonet, han motivado al Consejo Ciudadano de Seguridad Pública (CCSP) en Ensenada a extender su brazo hacia esa región. Con tan solo 100 mil habitantes, las cifras superan por mucho la estadística de violencia e inseguridad de la zona urbana de Ensenada, así como Tecate y Playas de Rosarito, donde mujeres también han muerto de forma violenta. 

En lo que va del año se han registrado 18 homicidios con arma de fuego. Las colonias más conflictivas son la Cárdenas, Nueva Era, La Cali, Papalote, Leandro Valle, Colonet y la conocida (pero no oficial) colonia “5 Mil”: “Esa es una de las más pesadas”, platicó un residente de San Quintín. 

También la Díaz Ordaz, Ejido Bonfil y en el área de los volcanes encontraron un cráneo. “Hace como un mes en el Papalote un vatillo apareció en el camino vecinal hacia el Panteón Inglés”, resumió. Del conjunto de asesinatos, dos corresponden a mujeres que fueron ultimadas a balazos y una más lesionada con arma de fuego.

“Una de ella apareció en el area de La Chorera, la otra en Camalú y la herida fue en San Quintín, la neta no me acuerdo la colonia, pero estuvo bien feo”, describió el poblador. 

La barbarie en SQ 

En julio de 2016, Julian “N” alias “El Putre”, de 25 años de edad, consumió drogas que lo orillaron a cometer dos homicidios: atacó y mató con un machete a su madre y después a su sobrina, cuando éstas se encontraban en una vivienda de la colonia Lomas de Santa Fe en la delegación Vicente Guerrero. 

No conforme con el homicidio, quemó y enterró los cuerpos. El móvil fue que no le sirvieron comida. “Yo maté a mi ‘jefa’ con el machete y la quemé en la fosa porque no quiso darme de comer y estaba enojado, y a la Jaqui, también la maté porque se puso a gritar, luego la eché a la fosa y limpié el piso con agua para que no se viera la sangre”, reveló el hombre durante una audiencia. 

Entre los daños colaterales del uso de armas, un niño de apenas 12 años de edad resultó herido al parecer por una bala perdida la madrugada del sábado 27 de agosto. 

La ojiva estaba incrustada en el cráneo y fue trasladado a la Clínica 69 del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) en la colonia Vicente Guerrero, por lo delicado del caso, y después trasladado a un hospital de Ensenada; su recuperación continúa. 

En su declaración, el menor narró a los policías ministeriales que circulaba en un vehículo con unos conocidos, de los cuales no sabe sus nombres completos, por el fraccionamiento San Quintín, y de pronto perdió la conciencia. 

El 27 de septiembre, el cadáver de Bárbara Ramírez Pacheco alias “La Chiva”, de 34 años de edad, fue localizado en la playa Puerto Perico de la delegación de Camalú. En un inicio aparentaba haberse ahogado, pero presentaba una herida de proyectil de arma de fuego en la cabeza. Según información oficial, era narcomenudista y fue detenida con un centenar de dosis de droga y aditamentos para pesar y vender al menudeo. 

 Ocio y pobreza detonan violencia 

El presidente del CCSP, Jonathan Díaz Castro, explicó que, de entrada, el índice delictivo per cápita que estaba por encima de lo que se considera normal fue lo que motivó a entrarle a la zona. 

El robo de vehículos, a casa habitación y violencia intrafamiliar son situaciones recurrentes. 

La falta de equipamiento, actividades recreativas, alumbrado público e incluso banquetas para transitar, han sido detonantes para que los habitantes incurran en la delincuencia. “Hay un gravísimo problema de drogadicción, la gente no tiene nada qué hacer, se entretienen en el alcohol o la droga, lo que nos está generando mucho delito. 

Obviamente se vuelven refugios del resto del Estado de quienes cometen homicidios o se dedican a la distribución de la droga”, consideró. 

Según datos que recomienda la Organización de las Naciones Unidas, la cifra para mantener la seguridad es de 300 policías por cada 100 mil habitantes. 

En San Quintín, para una población de 100 mil habitantes hay escasos 60 policías, de los cuales gran parte está constantemente en permiso, vacaciones o incapacitados, es decir, dista de la recomendación de la ONU. “El primer objetivo es evitar que se repitan los hechos violentos, porque a nadie nos conviene, ¡nadie gana!, ya avanzamos con protocolos de seguridad”, refirió Díaz, quien estima que un programa de regeneración tomaría seis meses. 

En el abandono 

Para el CCSP, la manifestación de jornaleros agrícolas del 20 de marzo y la quema de una unidad de seguridad de la PEP y la estación policiaca en mayo, fueron sucesos que afectaron la seguridad de todo Baja California. 

“Poca gente sabe que ese incidente nos pegó en todo el Estado, porque una parte de la fuerza policiaca estatal se tuvo que enfocar en esa área, y la PEP quien trae a raya a los narcotraficantes, se nos descontrola”. 

La intención es que ese hecho violento no vuelva se vuelva a presentar, ya nombraron a una persona para que estuviera a cargo de una comisión dependiente del comité “para el bienestar de San Quintín”. 

“Lo primero que detectamos es que el problema más grande es la desatención, San Quintín es un lugar abandonado, lejos de la seguridad, allá no tienen servicios públicos, ni siquiera es un problema de sueldos”, aclaró. 

Según el entrevistado, los números son engañosos y, si se presentaron cuatro asesinatos más en medición, se refleja como un incremento del 30 o 40 por ciento más de hallazgos. 

Históricamente tierra de narcos 

La posible presencia del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) en Baja California mantiene a las corporaciones estatales activas y sin bajar la guardia, advirtió el secretario de Seguridad Pública del Estado, Daniel de la Rosa Anaya. 


Para el funcionario, este grupo delictivo ha demostrado actividad en los municipios de Tijuana, con mayor efecto en Playas de Rosarito y Tecate, por ser un área metropolizada, conurbada. 

Al mismo tiempo, el secretario descartó que los acontecimientos violentos en el sur del municipio estén relacionados con esta banda delictiva. “Ustedes han visto que se han generado detenciones y aseguramientos en grandes cantidades de armas y drogas en esas zonas, mientras que otras han desarrollado acciones preventivas y de inteligencia, pero al momento no tenemos detectado que tengan relación con hechos que se han generado en el sur de Ensenada”, aseguró. 

De la Rosa reiteró que los ataques armados que trascendieron en la ciudad, como el del funcionario de la Procuraduría General de la República (PGR) en 2015, así como el multihomicidio del palenque Póker, se realizaron operativos en conjunto con la Marina y el Ejército, logrando desarticular a estos grupos. Sin embargo, “en este sentido no podemos relajarnos”, y sobre todo en el sur de Ensenada, que es donde se complica por el trasiego de la droga, cuyo viaje es hacia los Estados del norte, lo más cerca a Estados Unidos”, finalizó el titular de la SSPE. 

 Habrá un C4 

Las estadísticas no mienten y, de las 85 mil llamadas de emergencia que se recibieron en 2015 en la ciudad, solo 2 mil 500 corresponden a la población del sur del municipio, estimó Álvaro Ortiz Gutiérrez, coordinador del Centro de Control, Comando, Comunicación y Cómputo (C4) en Ensenada. 

Aunque la afluencia de llamadas no es alta, el Estado sabe que hay un problema serio de inseguridad donde las principales dolencias, son la violencia, el robo de vehículo, a casa habitación, violencia intrafamiliar y algunos reportes sobre ataques con arma de fuego. 

Tras un análisis estadístico, el Gobierno del Estado tiene registros de los casos de emergencia que se presentan en la región sanquintinense, por lo que hay un proyecto para la construcción de un C4. Ortiz comentó que el tiempo de respuesta de las corporaciones, sobre todo las municipales, es lento, con el argumento que las distancias no permiten a los agentes acudir en los tiempos oficiales, que son de tres a cinco minutos después de la llamada. 

 Solo cuatro homicidios más Para el subprocurador de Justicia de Zona Ensenada, Marco Chavarría López, la problemática de San Quintín no difiere de otros años. Hay un repunte de solo cuatro homicidios más en comparación con 2015, y en el resto de los delitos, la tendencia es “normal”. 

“Esto es derivado de temas y diferencias que traen en situaciones entre narcomenudistas, porque eso es lo hemos venido documentando en las investigaciones, no porque a mí se me haya ocurrido decirlo”, aclaró apresurado. 

En su percepción, lo que sí es preocupante es que los asesinatos han sido continuos, con dos o tres días de deferencia y, por cuestiones de la propia investigación, no puede dar más detalles. 

Tampoco mencionó cuántos de los homicidios perpetrados en la zona sur se resolvieron, solo que tienen gente vinculada a proceso. 

“Tenemos que enfrentar reto con mayor número de personal asignado, lo más pronto posible, aun así, nos sumamos a los temas de prevención”, remató Chavarría. 

Zonas conflictivas 

Cárdenas 
Nueva Era 
La Cali 
Papalote 
Leandro Valle 
Colonet “5 Mil” 
Díaz Ordaz 
Ejido Bonfil 

 Homicidios 

18 Hombres 
16 Mujeres 

2 Policías municipales asignados desde Punta Colonet hasta el Paralelo 28: 60 agentes Habitantes en el sur de Ensenada: alrededor de 100 mil

0 comentarios:

Publicar un comentario en la entrada