"El Chapo rompió los acuerdos entre los grandes capos"; 'La Barbie' y su gran sonrisa tras su captura.

“La Barbie”, afirmó que escondió a José Jorge Balderas Garza, “El JJ” durante tres meses en Atizapán, Estado de México, luego de que éste le disparara al futbolista Salvador Cabañas.

Dijo que “ JJ” y Cabañas eran amigos y que ese día discutieron.

Informó que también tiene negocios en Colombia, todos de drogas y que el dinero le llegaba de EU en cajas de tráileres.

Aceptó que se estaba filmando una película sobre él, por la cual pagó 200 mil dólares, y que gran parte de ella es verdad, aunque deslindó al actor Sergio Mayer de cualquier vínculo con la cinta.Dijo no acordarse de quién era el encargado de filmarla. “Sí, leí el guión, pero no me acuerdo con quién hice el trato; lo ando buscando”, dijo.

Fuentes policiales también informaron que “La Barbie” dio nombres de jefes policiacos y que pronto se dieron a conocer.

También informaron que “La Barbie” reveló secretos sobre los conflictos entre cárteles

PAULINO CÁRDENAS

Una nota de La Jornada aparecida bajo la firma de Gustavo Castillo, Javier Salinas y Rubicela Morelos, señala que la Secretaría de Seguridad Pública federal ofreció “garantías” a Edgar Valdez Villarreal, para que colaborara con la autoridad, según revelaron funcionarios de esa dependencia. Se presume que está en calidad de ‘testigo protegido’.

Esa información confidencial revela que el acuerdo incluye la posibilidad, si La Barbie lo desea, de no ser extraditado a Estados Unidos. A cambio, proporcionaría información relacionada con organizaciones criminales, sus modos de operación y parte de sus estructuras. Todo irá bien si sus revelaciones no trascienden a los medios y acaban convirtiéndose en escándalo.

Un caso puede ser la confesión que hizo de que en 2007 se celebró una reunión en Cuernavaca, Morelos, entre los principales capos de la droga que operan en México, en la cual se buscaba un acuerdo entre las principales cabezas del narcotráfico en el país para evitar que ocurrieran más homicidios y pudiera frenarse la violencia que ya estaba desatada raíz de que el presidente Calderón les declaró la guerra.

La Barbie dijo haber participado en ese aquelarre en la que estuvieron Joaquín ‘El Chapo’ Guzmán; Ismael ‘El Mayo’ Zambada; Juan José Esparragoza, ‘El Azul’; Ignacio ‘Nacho’ Coronel Villarreal, ya fallecido; Arturo ‘El Barbas’ Beltrán Leyva, ya fallecido; Gerardo Álvarez, ‘El Indio’; Heriberto Lazca, ‘El Lazca’, y Miguel Treviño Morales, ‘El 40’.

A partir de esta confesión, ha empezado a trascender que por esas fechas o acaso en esa misma reunión, habrían estado representantes encargados de la seguridad del entonces naciente gobierno, en la que se buscaba llegar no sólo a un acuerdo sino a un pacto con las mafias. El propio Valdez Villarreal dijo quien rompió los acuerdos fue Joaquín el ‘Chapo’ Guzmán, ocho meses después. Verdad o mentira, quizá La Barbie, con sus confesiones, llegue pronto a dar luces sobre esa versión que ya empezó a correr como reguero de pólvora.

Mientras el capo texano señalaba que su detención habría sido por una delación complementada por inteligencia policial, el titular de la Secretaría de Seguridad Pública federal, Genaro García Luna en una conferencia de prensa afirmaba que la detención del buscado narcotraficante fue un trabajo de inteligencia sistemático y permanente, y no de “suerte”.

Aprovechó para fustigar a ‘la gente’ que no quiere reconocer la labor de las Fuerzas especiales de la dependencia que dirige, lo que según él obedece a que “hay una visión chiquita, cuando la lógica es una visión de Estado, el bien superior de México”. El funcionario habló con la prensa en la reunión en la que se dieron a conocer someramente los logros de la dependencia a su cargo.

“Hay gente con una mezquindad brutal que pareciera que están en defensa de los criminales”, agregó García Luna, con gesto evidentemente molesto y en tono tajante describen quienes ahí estuvieron. Se le había preguntado su opinión sobre la captura de La Barbie justo en la víspera del cuatro informe presidencial, y su respuesta fue airada y de enojo.

Por lo pronto, lo que publicó La Jornada de que la Secretaría de Seguridad Pública federal ofreció “garantías” al famoso criminal para que colaborara con la autoridad, echa por tierra los arrebatos del titular de esta dependencia y lo pone en evidencia de cara a esa “gente’ que no quiere reconocer su trabajo, entre otras cosas, por el montaje del caso de Florence Cassez y el dizque secuestro del avión de Aeroméxico que venía a la ciudad de México procedente de Cancún.

Resalta el hecho de que en la detención del capo texano no se disparó ni un tiro, cosa que tratándose de un sanguinario sujeto como él y sus custodios, nadie cree que haya sido por métodos persuasivos o de inteligencia o que se haya entregado por la buenas. Eso no pasa ni en la serie ‘24’ donde hasta Jack Bauer sufre para hacer una detención. En fin que La Jornada revela el por qué de la sonrisa de La Barbie. Más lo que no ha trascendido todavía.

TRAMA DE CORRUPCIÓN

Según los testimonios de Jennifer y Mateo (nombres clave de Roberto López Nájera y Sergio Villarreal Barragán, El Grande, testigos de cargo de la PGR), Valdez fue parte de una trama de corrupción en las fuerzas armadas en la que están involucrados los generales Tomás Ángeles Dauahare, Roberto Dawe González, Ricardo Vargas Escorcia, Rubén Pérez Ramírez, el coronel Silvio Isidro de Jesús Hernández Soto y el mayor Iván Reyna Muñoz, acusados de diversos delitos relacionados con el crimen organizado.

Sin embargo, las más recientes declaraciones procesales de La Barbie están poniendo en entredicho el proceso penal contra los militares, señalados como presuntos cómplices del propio Valdez y de Arturo Beltrán Leyva.

En mayo pasado, el general Ángeles, ya en retiro, y sus coacusados fueron detenidos en un operativo de la Secretaría de la Defensa y la PGR que desató una crisis en el Ejército y que mostró una cara política: los hechos ocurrieron mes y medio antes de las elecciones presidenciales, cuando en la Defensa empezaban los golpes y jaloneos para definir al sucesor del secretario Guillermo Galván Galván.

La principal víctima del operativo -Ángeles Dauahare- es un personaje cercano al PRI -y en especial a Enrique Peña Nieto–, partido que no se ahorró críticas a la lucha antinarco emprendida este sexenio.

Así, en la recta final de su sexenio, Felipe Calderón dejó al Ejército dividido y desacreditado.

En su momento, analistas en seguridad nacional advirtieron que la detención de los militares tenía todas las trazas de ser otra de las muchas pifias de la PGR, como el michoacanazo o la captura de Jorge Hank Rhon. Las declaraciones recientes de La Barbie apuntalan esta tesis.

DENUNCIA PRESIONES

El pasado 26 de septiembre, en el Juzgado Tercero de Distrito en Materia de Procesos Penales Federales en el Estado de México, en Almoloya de Juárez, hubo una diligencia clave en el caso de la PGR contra Ángeles Dauahare, Escorcia, Dawe, Pérez Ramírez, Hernández Soto y Reyna.

De acuerdo con la información que Proceso obtuvo de esa diligencia, La Barbie amplió su declaración inicial y afirmó ante el juez Raúl Valerio Ramírez que el pasado 21 de mayo -días después de la detención de los oficiales del Ejército-, funcionarios de la Subprocuraduría de Investigación Especializada en Delincuencia Organizada (SIEDO, ahora SEIDO) lo visitaron en el penal del Altiplano.

Asegura que lo hostigaron y amenazaron para que declarara contra los militares y que le mostraron fotografías para que los identificara, aunque él afirma que les dijo que no los conocía.

“Querían que yo declarara en contra de ellos para ayudar a la SIEDO. Yo les pregunté en qué querían que les ayudara si yo no los conocía. Ellos me indicaron que lo único que yo tenía que decir era que yo los conocía, traían como unas veinte hojas como de oficio y ahí observé el nombre de Roberto López Nájera, con clave Jennifer”, afirmó Valdez Villarreal al juez que lleva la causa penal.

“La primera vez que vinieron, les indiqué que tenía que hablar con mi licenciado que estaba en Estados Unidos de América, para ver si me convenía o no”, siguió narrando.

“NO CONOZCO A LOS MILITARES ACUSADOS”

-¿Cómo supo que las fotografías que le fueron presentadas por la SIEDO eran de militares? -preguntó el abogado del general Pérez Ramírez en la ampliación de declaración en la que estaban presentes todos los acusados.

-Porque venían los nombres de las personas y unos venían vestidos como si ya estuvieran vestidos (de civil) y otros con ropa militar, incluso con gorra -respondió.

El abogado también le preguntó si las personas que estaban en las fotografías eran las mismas que ahora están coprocesadas con él en la causa penal 44/2012-III.

“De las fotografías en las que venían de militares no se parecen mucho a estas personas porque ya estaban viejas, pero en las que aparecían vestidas de civil se veían recientes y corresponden a alguna de estas personas que se encuentran conmigo. Recuerdo a quienes hoy responden a los nombres de Iván Reyna Muñoz, Silvio Isidro de Jesús Hernández Soto, Tomás Ángeles Dauahare, Ricardo Escorcia Vargas, Rubén Pérez Ramírez y Roberto Dawe González.

“Quiero agregar que además de las fotografías que corresponden a las personas que indiqué, me mostraron como otras cuatro o cinco personas que no se encuentran en esta sala de audiencias”.

La Barbie afirmó en su declaración, que los funcionarios de la SIEDO lo amenazaron con que si no cooperaba con ellos, le iban a imputar unos homicidios. “Yo les dije que sacaran lo que ellos quisieran, pues estaba seguro que yo nunca había matado ni mandado matar a nadie”.

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